Curiosidades

Published on Julio 9th, 2017 | by Jesús Toledo

La perversa verdad detrás del diseño de un libro

En una charla que tuve con un amigo, colaborador de Revista Minificción, editor, corrector y librero descubrí una de las razones (no así la verdad como digo en el título, ya sabes, a uno le gusta la polémica) que perfilan a los diseños contemporáneos en los libros más vendidos.

Todo comenzó con el posicionamiento, que yo aseguro, te da publicar en lugares como Fondo Editorial Tierra Adentro o alguna Secretaría de Cultura en México y, en efecto, llegamos a la conclusión de que es verdad que el nombre de quien gane por concurso o por convocatoria sube en la escala de escritores que buscan colarse en la historia con su trabajo. Sube, pero no tanto. La realidad es que muchos de esos trabajos quedarán empolvados, desde luego, habrá sus excepciones porque algún estudioso rescatará alguno. Entonces, tal vez haya alguna especie de justicia.

Muchas personas buscan el diseño del libro gordo de tapa dura para mostrar al mundo lo grandes lectores que son.

Mi amigo me contaba que, en las distintas librerías donde laboró, la gente rechaza casi todo libro que tiene el logotipo de CONACULTA o que están marcados con algo que tenga que ver con cultura. “Diez de cada diez libros que llevan para vender, se van a devolución, a menos que su abuelita y sus amigos vayan y compren dichos ejemplares”.

La realidad es que en muchos aspectos, los cuales no debatiré aquí, la sociedad mexicana rehúye a las manifestaciones que suponen complejidad, en el caso de la literatura, fenómenos que exigen un esfuerzo que va más allá de construir imágenes mientras la mirada recorre una frase tras otra. Pero, después de que se ha invertido un esfuerzo de más de ocho horas en el trabajo, uno más en la calle, donde uno intenta no pasar a ser parte de los índices de víctimas por delincuencia, sólo por mencionar dos factores, es bastante comprensible querer leer sólo por entretenimiento, sin más.

Aunado a esta cuestión, la gente desea construirse y presumir una imagen. Hay personas que llegan a la librería en busca de un libro gordo para regalar, porque “mi padre es un devorador de libros”, “véndeme el más vendido”, porque si se vende seguro estará bueno, “dame uno con tapa dura”, porque es más elegante, se ve mejor para regalar. Estas son algunas de las frases y reflexiones que mi amigo me compartió a lo largo de la charla.

El mercado editorial está consciente de que a un mundo de personas les encanta pararse el cuello para fanfarronear sobre el número de páginas que leen. Y no digo que esté mal o bien, pero supongo que sería recomendable hacer un mezcla entre cantidad y “calidad”, en el sentido de profundizarse junto con el texto que se tiene enfrente, porque éste así lo demanda.

De modo que, en la actualidad, la letra a catorce puntos, las cuartillas de entre 25 y 30 líneas, y cada una de éstas con 45 y 50 caracteres con espacios es lo que abunda en muchos diseños de Penguin Random House, Editorial Planeta con sus compras de Seix Barral, Tusquets y la independiente Anagrama, entre otros sellos y editoriales. Concluía mi amigo, se proponen, entonces, vender 579 páginas, cuando en un formato académico (por ejemplo) son 180.

Lo anterior tiene su razón de ser. Mientras un lector pase de página en página con mayor fluidez, mejor se sentirá éste, porque avanza al ritmo vertiginoso que se le propone en el libro, independientemente de la historia.

Y es aquí donde surgió otro hilo en la conversación ¿Por qué mucha gente cuando va a comprar un libro no pregunta por las historias? ¿Por qué busca el diseño o a veces al autor de moda? Estas preguntas nos regresaron de vuelta al inicio, lo difícil no vende, se necesita de una historia fácil y fluida para generar ingresos. Las historias que proponen a nivel artístico, tal vez se encuentren por ahí escondidas entre los sellos editoriales de las secretarías de cultura, en las pequeñas editoriales independientes o algo por el estilo. Muchas personas buscan el diseño del libro gordo de tapa dura para mostrar al mundo lo grandes lectores que son. La gente busca al autor de moda porque es él quien está verdaderamente posicionado, el que publica en CONACULTA su nombre suena, sí, pero entre las sombras de la gente que gusta de este tipo de propuestas. No sé por qué me recuerda a Cervantes y a Lope de Vega. Vayamos en paz, que aquí no se ha dicho nada nuevo.

La perversa verdad detrás del diseño de un libro Jesús Toledo

¿Te ha gustado?

Summary:


User Rating: 4.8 (1 votes)


About the Author

Editor, escritor y fotógrafo.



Back to Top ↑